Discernimiento de los espíritus – Juan Bautista Scaramelli

$2.390,00

El discernimiento es la herramienta fundamental de San Ignacio de Loyola en su peregrinar espiritual, el cual comprende la distinción de los movimientos del buen y del mal espíritu, así como el entender sus tácticas y estrategias.
Autor: Juan Bautista Scaramelli
Dimensiones: 20.5 x 14.5 cm
Páginas: 205
Editorial: San Francisco

Disponibilidad: 2 disponibles

Pagá en cuotas con Mercado Pago
SKU: discernimientodelosespiritus Categoría: Etiqueta:
El discernimiento es la herramienta fundamental de San Ignacio de Loyola en su peregrinar espiritual, el cual comprende la distinción de los movimientos del buen y del mal espíritu, así como el entender sus tácticas y estrategias.

Juan Bautista Scaramelli nació en Roma en 1687. Y habiendo concluido sus estudios filosóficos, entró a los diecinueve años en el noviciado de la Compañía de Jesús (1706). Allí permaneció un año y recibió de superiores y directores de conciencia los fundamentos de su formación religiosa y espiritual. Durante cinco años fue profesor de letras en los colegios de Ragusa y Loreto (1709-1714), y una vez cursados los estudios teológicos, fue ordenado sacerdote (1717), y realizó su tercer año de noviciado. Enseñó luego filosofía en el colegio de Macerata, en donde hizo su profesión solemne (1721).

Es en 1722 cuando inicia su vida de predicador. Destinado por sus superiores a las misiones populares, pasó en ese ministerio toda su vida, entregándose totalmente a la predicación de la Buena Nueva y a la dirección espiritual en beneficio de las almas.

Como misionero popular, Scaramelli utiliza el método del jesuita Pablo Segneri, el mayor (+1694): predicaciones en las plazas, procesiones penitenciales, largas horas en el confesionario, comuniones generales, etc. En Cuaresma y verano da ejercicios espirituales a sacerdotes y religiosos. Su empeño generoso por la salvación de las almas y su entrega al servicio de la Iglesia hizo que en breve su fama se extendiese por toda Italia. Finalmente, después de muchos trabajos apostólicos, murió súbitamente en Macerata, en 1752, a los sesenta y cinco años de edad.

Valoraciones

No hay valoraciones aún.

Solo los usuarios registrados que hayan comprado este producto pueden hacer una valoración.